201605.10
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La innovación en el sector jurídico es una revolución permanente

Fernando Biurrum, editor de Law and Trends ha escrito recientemente en Legal Today sobre la innovación en el sector legal, que en su opinión está viviendo una continua innovación en los últimos 25 años. De un lado, la tecnología sigue transformando la actividad de los despachos, y de otro, se manifiesta progresiva transformación de los despachos de abogados en empresas de servicios jurídicos. Fernando Biurrun ha vivido estos cambios como abogado y, desde Thomson Reuters Aranzadi, como director de Contenidos y Publicaciones. Hoy es fundador del portal jurídico LawAndTrends.com con una de las últimas propuestas innovadoras de servicios de marketing jurídico para despachos de abogados. Acceder al artículo completo o continuar leyendo.


El sector legal está viviendo una continua innovación en los últimos 25 años. De un lado, la tecnología sigue transformando la actividad de los despachos, y de otro, se manifiesta progresiva transformación de los despachos de abogados en empresas de servicios jurídicos. Fernando Biurrun ha vivido estos cambios como abogado y, desde Thomson Reuters Aranzadi, como director de Contenidos y Publicaciones. Hoy es fundador del portal jurídico LawAndTrends.com con una de las últimas propuestas innovadoras de servicios de marketing jurídico para despachos de abogados.

Usted lleva más de 25 años en el sector jurídico ¿Es el sector jurídico un sector innovador?

La Abogacía se ha vinculado siempre a imágenes tradicionales de hacer las cosas, ciertos iconos como la balanza o el mazo, los despachos con las estanterías llenas de Aranzadis, la propia imagen clásica en su forma de vestir de los abogados o, incluso, las imágenes de las salas de vistas nos hacen ver constantemente una abogacía anclada en el pasado. Pero la realidad es totalmente diferente. La primera revolución que se introdujo en el sector legal vino la mano de las editoriales jurídicas. Desde la Aranzadi, empresa familiar, se tuvo la visión a finales de los ochenta de transformar la información jurídica en potentes bases de datos.

Le tocó vivir de primera mano lo que usted llama primera revolución…

Si, en Aranzadi se crearon equipos multidisciplinares de juristas e informáticos y diseñamos lo que fueron las BDA’s de Aranzadi. Con el lanzamiento de las BDA’s en CD/DVD, hasta la llegada de internet y la aparición de Westlaw, se revolucionó la forma de trabajar de los abogados en la preparación del caso. Aranzadi junto con el resto de editoriales jurídicas fueron los primeros propulsores de la innovación tecnológica en el sector legal. A su vez, el hecho de que el Consejo General del Poder Judicial dotara de bases de datos a toda la judicatura consolidó el cambio iniciado en la abogacía y las instituciones públicas. El uso de las bases de datos por los jueces llegó a duplicar el tamaño de las sentencias, el copiar y pegar se convirtió en una herramienta más de la fundamentación jurídica.

¿Y las siguientes revoluciones?

Podríamos decir que la gran revolución llegó con la aparición de internet. El sector legal no fue ajeno y las editoriales dimos un paso más llevando nuestras bases de datos a este soporte. Fue un momento clave en Aranzadi, su incorporación a Thomson nos hizo mirar a lo que se estaba haciendo en los Estados Unidos. Allí descubrimos Westlaw, y lanzamos su versión española. Fue la primera en habla no inglesa. El tratamiento documental que realizábamos en España era tan puntero como el americano y la aceptación del servicio por los abogados fue todo un éxito. Los despachos se adaptaron con una increíble facilidad al soporte online. Con Westlaw llegamos a servir la información el mismo día que la recibíamos del BOE o del CENDOJ, reduciendo el time to market casi 60 días. Los abogados disponían de la información jurídica tratada casi al mismo tiempo de su emisión.

Westlaw no fue solo una revolución por el soporte, también por los servicios. La aparición de la legislación consolidada y poder consultar los textos en sus diferentes versiones fue otra de las grandes revoluciones del momento. Los abogados aceptaban rápidamente todos estos cambios que afectaban a su forma de trabajar ya que ganaban tiempo y seguridad. Toda la transformación en la información legal no hubiera sido posible si los equipos y las personas que trabajamos en su diseño e implantación y de la gran competencia existente en el sector editorial. En este sentido, en Aranzadi se contaba con el respaldo de la editorial líder a nivel mundial Thomson Reuters.

Pero, ¿no toda la innovación proviene de la información jurídica?

Cierto, de un lado la transformación digital de los despachos vino de la mano de los ordenadores y los tratamientos de texto. El progresivo abandono de las máquinas de escribir y su sustitución por ordenadores hizo que los abogados vivieran la innovación en primera persona. Se podía redactar los textos y consultar las bases de datos al mismo tiempo. Todo esto unido a la apertura de las comunicaciones con el correo electrónico fue transformando la forma de hacer de los despachos.

 Los más avanzado empezaban a contar con programas de gestión de despachos. En cada colegio había un programa fruto de un abogado innovador y un “sobrino” informático. Ese desarrollo se trata de que lo utilizaran el resto de compañeros. De ahí nacieron las empresas de software para despachos -como Jurisoft-, otra herramienta que transformaba los archivos de los despachos y ayudaba a poner orden en los procesos de preparación de los casos. Aquí los bancos y aseguradoras ayudaron mucho en su implantación. Los obstáculos se venían en despachos medianos y grandes en el celo de algunos abogados de no compartir su información.

Sigamos con las revoluciones, parecen que no acaban…

Pues no, digamos que hay otras dos grandes revoluciones que transforman la actividad de la abogacía. De un lado, la regulación sobre protección de datos abre un nuevo sector de especialización. Si a ello le unimos, los problemas que empiezan a surgir con la propiedad intelectual, la firma electrónica, la introducción de la tecnología en las relaciones laborales, el comercio electrónico, la aparición de las aplicaciones móviles, la información en la nube, el internet de las cosas, etc… podemos hablar del abogado TIC como el profesional pegado a la innovación y orientado a adaptarse al cambio permanente que estamos viviendo en la actualidad.

La otra gran revolución son la aparición de los Smartphone y las Tablet. Podemos llevar el despacho en el bolsillo y, esto, facilita la movilidad y la versatilidad de los servicios jurídicos. Las diferentes apps desarrolladas por editoriales, emprendedores y la industria tecnológica nos permiten desde acceder a los expedientes de los clientes, a códigos y bases de datos, consultar bibliografía, realizar videoconferencias, comunicarnos por diferentes vías, correo electrónico, redes sociales, actualizar blogs… sería incapaz de enumerar los miles de posibilidades que nos ofrecen.

Con esta adaptación tecnológica, parece que para los abogados LexNET no debería ser un problema…

En sí mismo LexNET no, no deja de ser una herramienta más que facilita la comunicación entre la abogacía, los procuradores y la administración de Justicia. Cuestión diferente es saber si LexNET es lo suficientemente innovador para soportar todo este tráfico de comunicaciones. Hay quien dice que LexNET nace viejo y no le quito nada la razón, hace más de diez años que se presentaba LexNET como la iniciativa de unión entre profesionales y Justicia, así se nos decía cuando desde Thomsom Reuters se proponía traer experiencias que estaban funcionando en otros países que, incluso, iban más allá de la mera comunicación entre abogado y Tribunales, permitían al justiciable acceder a sus expedientes y conocer su estatus, facilitando una transparencia total de la administración de Justicia. El Estado tiene dos administraciones tecnológicamente punteras, la Tributaria y la Seguridad Social, ambas unidas al concepto de recaudación, mientras que la de Justicia -sin ingresos asociados- parece ser la hermana pobre.

¿Y que nos falta ver la innovación tecnológica?

Entramos en la parte apasionante, todo lo que puede ofrecer la realidad virtual y la inteligencia artificial. En la primera, se puede transformar todo el mundo del peritaje y la recreación de escenarios delictivos, pudiendo ayudar a entender y resolver más acertadamente los asuntos. Con la inteligencia artificial podríamos hablar de una externalización de procesos simples (redacción de contratos, formularios…), aceleración en la construcción de fundamentaciones legales… Sin saber dónde estarán los límites en la sustitución de máquinas por personas. Hay un mudo apasionante por descubrir, con sus oportunidades y sus problemáticas.

Pero, en los despachos hay más innovación que la tecnológica, ¿no?

Por supuesto, podríamos hablar de otra gran revolución en este sentido. Los impulsores son los despachos anglosajones, son despachos de gran número de abogados donde las herramientas de la industria de reducción de costes, la descentralización de unidades productivas y la especialización por procesos de servicios jurídicos son aplicables.  En el último informe Jomati, esta consultora británica refleja la actividad de los grandes despachos internacionales, algo de lo que algunos despachos españoles están tomando ejemplo. Una muestra de esta tendencia, el modelo de negocio planteado por Arriaga Asociados y su factory legal de producción de demandas.

Vd. es el fundador de Law&Trends, ¿Qué novedades a porta su proyecto en este marco innovador?

Law&Trends en un proyecto cuyo objetivo es poner en valor al abogado en la sociedad. Para ello, comenzamos nuestra actividad a través de las Twitter compartiendo contenidos curados de blogs jurídicos, portales legales -entre los que incluimos LegalToday- y medios de comunicación sobre temas y problemática de derecho destinados a los ciudadanos y a los propios profesionales jurídicos. Nuestra cuenta se convirtió en uno de los referentes, así que planteamos trasladar el proyecto a un portal legal en el que se recopilaran los contenidos legales seleccionados conforme nuestros criterios editoriales combinándolo con contenidos propios.  Lawandtrends.com se ha convertido en seis meses en un referente, situándose entre las cincuenta principales webs jurídicas españolas. A través de nuestro portal, se puede estar al día de los contenidos publicados por los diferentes operadores en un único sitio web.

Además del portal, Law&Trends ha puesto en marcha unos servicios para profesionales…

Sí, con el portal y con nuestros más de 50.000 seguidores en las redes sociales somos un altavoz para los profesionales legales, pero además queremos ofrecer herramientas que ayuden a los abogados a mejorar su comunicación. Para ello, hemos creado Social Content, una aplicación web única en el mercado con la que ayudamos a los profesionales a tener actualizadas sus redes sociales. Son muchos los despachos que abren perfiles en Facebook, Twitter y LinkedIn y que, al cabo de un tiempo, tienen problemas para comunicar y mantener activos sus perfiles. Con Social Content reciben sugerencias diarias de contenidos programados en las diferentes redes en las que el usuario se ha dado de alta. Si está conforme con las sugerencias sólo tiene que aceptarlas y se publicarán. No sustituimos a un community manager, sino que facilitamos su labor dentro del despacho.

Además, hemos creado el Directorio Law&Trends donde creamos un perfil personalizable para cada abogado o despacho en el que le enlazamos toda la información que se publica en internet en la que es protagonista: noticias, artículos publicados en nuestro portal referencias de artículos de otros portales, bibliografía, documentos… En nuestro directorio los clientes tienen la oportunidad de conocer lo que se dice y de lo que habla un abogado o un despacho en internet. Por último, ofrecemos servicios de redacción de contenidos para los blogs de abogados y despachos, así como una asesoría en comunicación y marketing jurídico.

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